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El ajo Como cultivarlo


El aroma del ajo ahuyenta los bichos. Por eso, sembrarlo en la cabecera de los tablones repele los insectos que dañan a las verduras en las huertas.

El ajo también puede usarse como insecticida. Para prepararlo se necesitan 4 ó 5 dientes de ajo, medio litro de alcohol fino y medio litro de agua. Se coloca todo en la licuadora durante 3 minutos y se cuela. Se guarda en un frasco tapado en la heladera. Se utiliza ante el ataque de los ácaros, pulgones y gusanos.
Como cultivarlo
El ajo necesita suelo suelto, mucho sol y mucha humedad. Los dientes se plantan en otoño cubriéndolos de tierra, solo como para que la punta quede al ras del suelo.
Se plantan a 7 u 8 centímetros de distancia entre diente y diente.

El ajo necesita frío para crecer.

Como tiene un crecimiento inicial lento, conviene hacer una cobertura con 2 ó 3 centímetros de pasto seco u hojas para evitar la competencia de las malezas y mantener el suelo suelto. Es importante asociarlo con otras verduras, pero hay que esperar a que tenga 15 centímetros para intercalar los plantines, así se evita que lo ahogue.

La distancia entre las líneas dependerá de las especies con las que lo asociemos:


Remolacha.......................20cm.


Lechuga ó escarola .........30cm.

Repollo ó acelga..............40cm.


Como cosecharlo

Cuando los tallos están secos y antes de la lluvia de primavera, se desentierra las cabezas y se sacan durante unos días al sol, en un lugar protegido de la lluvia. El secado es imprescindible si se quiere guardar. Se atan en ristras y se cuelgan en un lugar seco, fresco y ventilado.

La ristra se hace para que el ajo se conserve durante más tiempo sin enmohecerse y sin que se pudra. Para hacer una ristra más grande se puede usar hojas de junco ó palmera entrelazadas con el ajo.
Una Farmacia en el Jardín

Como integrante de nuestro botiquín del huertero destacamos su uso como desparasitario y como hipotensor.

El ajo es un eficaz remedio contra las lombrices. Hay varias formas de tomarlo:

Leche con ajo: se ponen 2 ó 3 dientes de ajo en una taza de lache y se deja toda la noche.

Horchata: se machaca una pulgarada de semillas de zapallo secas y peladas junto a 2 dientes gordos de ajo.

Disminuye la tensión arterial y contribuye a que el equilibrio de la sangre vuelva a ser normal.

El ajo es un antiséptico natural un desinfectante maravilloso, especialmente para los pulmones. Es también útil para combatir el reumatismo y la artritis. Basta con frotar las partes doloridas con una mezcla de alcanfor y ajo machado (en la proporción 2 a 1).

El ajo estimula las secreciones gástricas, la movilidad de las partes del estómago, favoreciendo la digestión y contribuyendo a abrir el apetito.
Conviene comerlo crudo, ya que si se cocina perderá muchos de sus elementos beneficiosos.

Si el ajo no es aceptado fácilmente por el estómago, actúe del modo siguiente: pique 1 a 4 dientes de ajo y échelos en un vaso lleno de agua caliente, déjelos en remojo durante toda la noche, a la mañana siguiente cuele el agua, tire el ajo que queda y bébase el líquido.
El ajo en la huerta contra los pulgones: Machacar medio kilo de hojas de ajo y ponerlas a remojar en 10 litros de agua. Luego colar y usar contra los pulgones regando las plantas afectadas.

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