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Pierna de cordero con Oporto, piñones y pasas

1 pierna de cordero (con cortes)
1 cebolla grande o dos pequeños
un vaso de oporto
zumo de medio limón
100 gramos de piñones
50 gramos de pasas
granos de pimienta negra
una ramita de romero
1 hoja de laurel
ajo y perejil

Preparación:

Limpiar la pierna muy bien, y dejarla escurrir. Luego ponerla en una fuente de cristal con el oporto, el zumo de limón, los granos de pimienta, la hoja de laurel, el romero y el ajo cortados en trocitos. Taparla y dejar en la nevera durante toda la noche (lo mejor es utilizar dos fuentes de cristal iguales, una tapando la otra.


Tres horas y media antes de que quiera servir la pierna, calentar el horno a 150º. Abrir la fuente, darle la vuelta al cordero, de manera que la parte que estaba en el líquido durante la noche ahora está arriba.

Añadir sal y tapat el cordero de nuevo. Introducir en el horno. Bajar el horno a 130 grados y dejar.

A la hora, sacar la fuente, y añadir la cebolla cortada en rodajas, los piñones y las pasas. Volver a introducirla tapada de nuevo en el horno, y subir el horno a 150.

Después de otra hora, sacar la fuente, abrirla y darle la vuelta a la pierna. Introducirla de nuevo en el horno, esta vez destapada, y subir temperatura a 170.

A los 45 minutos, sacar la fuente y trasladar el jugo (debe haber mucho) a un cazo teniendo cuidado de que no se escapen los piñones, las pasas y la cebolla que deben quedarse con el cordero. Volver a meter en el horno. Si el cordero está ya a su gusto, puede dejarle en el horno con el calor apagado. Si lo prefiere más tostado arriba, dejarlo hasta que esté más hecho.

Mientras tanto, pon el cazo de jugo al fuego alto para que se espese un poco. Si lo desea puede echar unas gotitas de salsa de soja o un poco de zumo de manzana, o un poco de maizena disuelta en vino tinto.

Se sirve la pierna de cordero en rodajas (estará muy tierna), cada una con sus piñones tostados, cebolla y pasas, con un poco de la salsa encima. El resto de la salsa la puede poner en un jarroncito para que sus invitados la añadan a su gusto.

Para acompañar puede servir unas patatitas al horno con sal gordo, y verduras verdes al vapor (brocoli, judias verdes, col....). También puede servir con salsa de menta como los ingleses o, si acaso, con un par de hojas de menta fresca para adornar
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LAS COCINAS DEL MUNDO

(Buenos Aires, Argentina) Con las expectativas de convertirse en uno de los momentos culinarios más relevantes de la segunda mitad del año, nace el Festival de Cocinas del Mundo con talleres y cursos de cocinas, con la propuesta de viajar imaginariamente a través de las recetas a las culturas y sabores de Italia, Japón y Argentina.

Organizado por Ferias y Exposiciones Argentinas, para todo público, del 11 al 14 de noviembre y de manera simultánea en tres sedes distintas, el Viejo Almacén, Modena Design y el Jardín Japonés, el evento cuenta con la participación de algunos de los más prestigiosos cocineros del momento como Guillermo Calabrese, Ohno Takehiro, Iwao Komiyama, Pedro Picciau, Andrés Brunero y Alejandra García Hauw, entre otros.


Los interesados podrán elegir la o las clases en las que más le interese participar con la idea de conocer los secretos que solo un especialista puede saber y que se esconden detrás de la elaboración de un plato perfecto.
Durante 4 días y en 24 clases de cocinas, los interesados están invitados a introducirse en las recetas y los secretos de los platos y sabores que identifican a la cultura culinaria de Japón, Argentina e Italia.

Sobre las sedes del Festival de Cocinas del Mundo


Argentina: El Viejo Almacén. Ubicado en el histórico barrio de San Telmo, El Viejo Almacén estaba allí antes de que el tango naciera. El tiempo pasó, el tango se popularizó, la ciudad se modernizó pero el nombre de El Viejo Almacén trascendió por el mundo.

Av. Independencia y Balcarce. Barrio de San Telmo. C.A.B.A.

Italia: Modena Design. Un multiespacio único y sofisticado por su diseño, tecnología, arte y gastronomía italiana. Estratégicamente ubicado entre el Museo de Bellas Artes y la Recoleta, cuenta con una espectacular vista a la Facultad de Derecho en sus 3 salones totalmente vidriados.

Av. Figueroa Alcorta 2270. C.A.B.A.

Japón: Jardín Japonés. Administrado por la Fundación Cultural Argentino Japonesa, el Complejo Cultural y Ambiental Jardín Japonés nace con el objetivo de difundir la Cultura japonesa y la educación por el cuidado del medio ambiente.

Av. Figueroa Alcorta y Av. Casares. C.A.B.A.

Más información en http://www.relatosyrecetas.com.ar/
Fuente: RazonEs de Ser
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El secreto de la vida: A tomar jugo natural de limón

Bondades del Limòn

El Limón (Citrus limonun Risso, Citrus limon (L.) Burm., Citrus medica)

es un producto milagroso para matar las células cancerosas. Es 10,000

veces más potente que la quimioterapia. ¿Por qué no estamos enterados de

ello? Porque existen organizaciones interesadas en encontrar una versión

sintética, que les permita obtener fabulosas utilidades. Así que de

ahora en adelante usted puede ayudar a un amigo que lo necesite,

haciéndole saber que le conviene beber jugo de limón para prevenir la

enfermedad. Su sabor es agradable. Y por supuesto no produce los

horribles efectos de la quimioterapia. Y sí tiene la posibilidad de

hacerlo, plante un árbol de limón en su patio o jardín. Todas sus

partes son útiles.

La próxima vez que usted quiera beber un jugo, pídelo de limón natural

sin preservantes.

¿Cuántas personas mueren mientras este secreto ha estado celosamente

guardado para no poner en riegos las utilidades multimillonarias de

grandes corporaciones?

Como usted bien lo sabe el árbol de limón es bajo. No ocupa mucho

espacio, Se le conoce con el nombre de Limonero, limón, lima, limoeiro

(gal.), llimoner (cat.), limoiaritz (eusk.).

La fruta es un cítrico que viene en diferentes presentaciones su pulpa se

la puede comer directamente o se la emplea normalmente, para elaborar

bebidas, sorbetes, dulces etc.

El interés de esta planta se debe a sus fuertes efectos anti

cancerígenos. Y aunque se le atribuyen muchas más propiedades, lo más

interesante de ella es el efecto que produce sobre los quistes y los

tumores. Esta planta es un remedio de cáncer probado para los cánceres de

todos los tipos. Hay quienes afirman que es de gran utilidad en todas

las variantes del cáncer.

Se la considera además como un agente anti-microbial de amplio espectro

contra las infecciones bacterianas y por hongos; es eficaz contra los

parásitos internos y los gusanos, regula la tensión arterial alta y es

antidepresiva, combate la tensión y los desórdenes nerviosos.

La fuente de esta información es fascinante: procede de uno de los

fabricantes de medicinas más grandes del mundo, quien afirma que después

de más de 20 pruebas de laboratorio, realizadas a partir de 1970 los

extractos revelaron que:

Destruye las células malignas en 12 tipos de cáncer, incluyendo el de

colon, de pecho, de próstata, de pulmón y del páncreas…

Los compuestos de este árbol demostraron actuar 10,000 veces mejor

retardando el crecimiento de las células de cáncer que el producto

Adriamycin, una droga quimioterapéutica, normalmente usada en el mundo.


Y lo que es todavía más asombroso: este tipo de terapia, con el extracto

de limón, destruye tan sólo las malignas células del cáncer y no afecta

las células sanas.

Instituto de Ciencias de la Salud, L.L.C. 819 N. Charles Street Baltimore,

MD 1201
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Mitos y verdades de la gastronomía tradicional madrileña

Quienes hayan visto la película 'Master and Commander', titulada en algunos países iberoamericanos 'Capitán de mar y guerra', recordarán la música que, durante las últimas escenas del film, interpretan en la cámara de la fragata 'Surprise' el capitán Jack Aubrey (violín) y el médico Stephen Maturin (chelo), una música sencilla y alegre.


Una melodía incluida en la 'Música nocturna de las calles de Madrid', compuesta por Luigi Boccherini durante el reinado de Carlos III. Y un buen reflejo del carácter de un Madrid que todavía era la capital de una de las grandes potencias: ilustrado por arriba, castizo por abajo.

Se ha dicho mucho que Madrid no tiene cocina, porque Madrid es la suma de toda España. Lo es. Pero tiene una propia que hoy anda un poco de capa caída; la verdad es que, con la cocina que hoy día jalean los medios y la crítica, la puramente creativa, con o sin sentido, con o sin raíces, pero nueva, corren malos tiempos para las tradicionales.

Que, sin embargo, son las que llevamos incrustadas en nuestra memoria gastronómica, en lo que podríamos llamar nuestro genoma gastronómico, fruto del paso de varias generaciones. Esa es la cocina que reconocemos como nuestra, que no tiene por qué impedirnos sentir curiosidad por las otras, pero que tampoco debemos abandonar.

Madrid tiene dos platos emblemáticos: los callos a la madrileña y el cocido madrileño. Insistimos en la denominación porque callos y cocidos se preparan en toda España, y éstos son específicamente madrileños y, seguramente, y lo dice quien no es madrileño, los mejores de España.

Pero callos y cocido son platos demasiado serios, que requieren una elaboración larga y un tiempo de degustación importante.

Si Boccherini captó el ambiente musical del Madrid popular, no habría que tener demasiada imaginación para descubrir su aroma, la cocina popular madrileña huele a ajo.

La verdad, a los mediterráneos nos gusta el ajo, lo consideramos un perfume que, como todos los perfumes, hay que usar con muchísima prudencia; no es un agua de colonia, es un perfume poderoso.

Y cerca de Madrid, en Chinchón, se producen muy buenos ajos. De modo que no es de extrañar que en la carta popular madrileña haya varios platos apellidados 'al ajillo', quizá pensando que el diminutivo suaviza la acción a veces arrasadora de la liliácea.

Los tres platos al ajillo más populares son las gambas, el conejo y el pollo: un marisco y, como diría Calderón, un bruto y un ave. Hay una variante del conejo al ajillo particularmente atractiva, y espectacular, ya que sólo vamos a usar las 'chuletas' del conejo.

Hay que separar una a una las costillitas y adobarlas durante al menos una hora con el resultado de machacar en el mortero tres dientes de ajo con sal gorda y un poco de perejil, todo ello diluido en vino blanco. Pongan las chuletitas al cabo de esa hora en un colador y recojan el jugo que suelten.

Salpimiéntenlas y pásenlas ligeramente por harina. Fríanlas, dejándolas doraditas. Retiren el aceite de la sartén y echen en ella el jugo del adobo, con el vino restante y orégano al gusto. Denle un hervor y calienten rápidamente las chuletitas en este jugo o, simplemente, rocíenlas con él.

Están muy ricas, se comen -qué remedio- a mano y agradecen un buen vino blanco con un toque de madera, aunque lo tradicional en el conejo al ajillo convencional sería un tinto joven, de Valdepeñas, que era el gran proveedor de vino del Madrid del XVIII.

Un Madrid como su cocina: sencillo, alegre y popular.
Fuente:  http://www.generaccion.com/
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COMPLEJO CULTURAL GALATRO