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Receta de Mejillones con ajo y perejil


Ingredientes para 4 personas:
1 ½ Kg. de mejillones,
1 vasito de agua fría,
1 vasito de vino blanco,
1 chalote,
1 pellizco de hierbas aromáticas,
sal,
200 gr. de mantequilla,
3 dientes de ajo,
3 cucharadas de perejil picado.

Método: Limpiar los mejillones. Cocerlos con agua y vino blanco, una chalote picada, las hierbas aromáticas y la sal. Cuando se abran retirarlos del fuego. Sacar la concha vacía y el resto ponerlo en platitos individuales. En una ensaladera mezclar bien la mantequilla, los dientes de ajo, pelados y picados muy finos, y el perejil. Cuando hayas mezclado bien esta pasta, coger un cuchillo de punta redonda y untar por encima con ella cada mejillón, procurando que queden bien cubiertos. Meter los mejillones en el horno unos tres minutos solamente, justo el tiempo para que la pasta empiece a derretirse. Servirlos muy calientes.
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Pollo al vino

Pollo al vino es una receta para 8 personas, del tipo recetas de pollo, segundos platos, de dificultad muy fácil y lista en 45 minutos. Fíjate cómo cocinar la receta.



ingredientes

1 pollo entero cortado en partes

10 cebollas de cambray cortadas por mitad

500 gramos de champiñones frescos y cortados en rebanadas 1 taza de vino blanco

100 gramos de mantequilla

1 rajita de canela

Hojas de laurel (al gusto)

Sal y pimienta al gusto.

ajo y perejil

Cómo hacer Pollo al vino



En una cacerola, derrite la mantequilla y saltea el pollo condimentándolo con sal y pimienta; se agrega la cebolla de cambray, los champiñones, la canela, las hojas de laurel y el vino blanco.
Se tapa y se cose sobre la estufa a fuego medio. Hasta que el pollo esté cocido.

Truco:

Para mejorar el sabor ponerle también pimienta entera 3 ó 4 bolitas.
Y acompañarlo con un puré de papa y arroz a la mantequilla.

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LA HORA DE LAS COCINAS CON IDENTIDAD


(Buenos Aires, Argentina)
en RazonEs de Ser

Recetas típicas, cocineros identificados con el ambiente en el que viven y un público ávido de platos regionales que lo pongan en contacto con distintas expresiones culturales. Caminos y Sabores vuelve a abrir las puertas para poner en primer plano el valor de las tradiciones.

Caminos y Sabores, la feria de alimentos típicos, artesanías y turismo tiene, como uno de sus grandes atractivos, las demostraciones y clases de cocina que reúnen a una gran cantidad de gente alrededor de distintos cocineros que siempre sacan a relucir recetas típicas de cada región del país. Este año, del 14 al 18 de septiembre, en La Rural, no será la excepción. Cocinas de Misiones, de Chubut, de Salta o Tucumán, por ejemplo, tendrán sus representantes.

“El público que asiste a las demostraciones lo hace no sólo para conocer nuevos platos, sino también para conocer distintas materias primas: el yacaré, el ñandú, la llama, el cordero patagónico o los diferentes tipos de papas andinas”, cuenta Carlos Mammolino, coordinador de la cocina de la feria. Cada clase tiene una duración de una hora y media, y finalizada, el público degusta los platos elaborados y realiza preguntas.

“Las distintas corrientes migratorias que poblaron nuestro país aportaron sus tradiciones para construir lo que se llama ‘cocina argentina’. Hoy existe una mayor influencia de las cocinas regionales a partir del crecimiento del turismo y, de la mano de las nuevas camadas de cocineros, está habiendo una adaptación de platos típicos a las nuevas tendencias de la gastronomía”, explica Mammolino.

Tradición guaraní

En Misiones predomina el maíz, el almidón de la mandioca y se aprovechan los pescados de río. “Nuestra idea parte de la fusión del producto misionero de los guaraníes –que son y siempre serán los dueños de la provincia- con la cultura de las colonias que tenemos en la provincia, como la italiana”, dice Gunther Moros, el chef misionero que esta edición de Caminos y Sabores va a dedicar su tiempo a recetas netamente guaraníticas.

Así, podrán verse todo tipo de pickles y dulces, como mamones e higos, pero también chacinados y embutidos. “Vamos a mostrar recetas con pescados como el pacú o el surubí. Prepararemos caburé y sabú, que es otra perlita, hecha a base del almidón de mandioca deshidratado, que se usa mucho en el sur de Brasil, en Misiones y también en Asia. Vamos a preparar un laqueado de cerdo a base de un almíbar de yerba mate, y un postre a base de mate cocido con leche”, enumera. Lo llamativo es que se utilizará a la yerba mate como condimento, tanto de cerdos como de pescados.

Comida orgánica

Encontrar los frutos rojos, las especias o hierbas de la Patagonia, o bien los vinagres y conservas de Mendoza, o la quínoa, el lino o el amaranto santafesino en supermercados o verdulerías es cada vez más difícil. Los alimentos orgánicos, aquellos que no han sido producidos con intervención de químicos o transgénesis, son, paradójicamente una rareza. De la mano del Movimiento Argentino para la Producción Orgánica (MAPO), el chef Mauro Massimino estará en la feria, hablando, mostrando y dando a probar comida orgánica vegetariana de autor.

“Quiero mostrar la alimentación viva, comida cruda, quiero que la gente experimente licuados y jugos. También vamos a pensar en dejar de utilizar la leche animal y usar, por ejemplo, leche de almendras. Vamos a mostrar la verdadera cocina, la que se hace según las temporadas y el día a día”, se entusiasma Massimino. Y resalta que “lo primero a lo que hay que estar atentos en el consumo de alimentos es a la temporada en la que estamos parados. Después el olor y el tamaño. Si todos los tamaños son iguales, estamos antes una producción industrializada”.

Respaldo

El crecimiento de Caminos y Sabores hizo que Industrias Químicas y Mineras Timbó S.A. decidiera ser sponsor de la cocina. “El origen de nuestros productos se da en provincias muy características. En Tucumán y La Pampa nacen nuestras sales, y en las fincas de La Rioja está la planta para elaboración de aceite de oliva”, explica Diego Bramajo, gerente de ventas de la empresa, sobre la importancia que para la firma tienen las producciones regionales.

Pero además, la firma va estar con un stand propio, mostrando su marca “La Toscana”, un aceite de oliva virgen extra que podrá verse en diferentes presentaciones (botellas de 500cc y 250cc, y latas de 1 litro y 500cc). Habrá también una línea de aceites de oliva saborizados naturalmente, que tienen la particularidad de que, en su proceso de molienda, los olivos conviven con hojas de albahaca frescas, ají picante, romero u orégano, dependiendo de la variedad que se produzca.

Si algo distingue a la firma es la búsqueda de la calidad. “En La Rioja, por ejemplo, nuestra producción, certificada como orgánica, ingresa con ese rótulo a los diferentes mercados a los que hoy exportamos. Lo mismo sucede con la certificación kosher que abarca a todos nuestros productos”, concluye Bramajo.

La feria

Caminos y Sabores es organizada por Ferias y Exposiciones Argentinas S.A. por séptimo año consecutivo. Se llevará a cabo del 14 al 18 de septiembre, entre las 12 y las 20 horas, en La Rural de Palermo. Cuenta con el auspicio de las más prestigiosas instituciones del país: el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), la Fundación Export.Ar, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO).

Para más información, ingresar al sitio web www.caminosysabores.com.ar
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Aportes mexicanos a la gastronomía mundial


De una monografía de Monserrath Carranza
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Los productos que ha dado México al mundo.

¿Puedes imaginarte al mundo sin el chocolate?, ¿o la famosa y sabrosa pizza sin la salsa de tomate?
Pues estos y muchos más son productos que ese país majestuoso y lleno de tradiciones e historia ha aportado al mundo.

Entre ellos están el aguacate, el ajonjolí, la calabaza, el chayote y muchos más, algunos muy conocidos y otros no tanto.

Hombre de Tepexpan

Habitante prehistórico

Doce mil años antes de Cristo, existía, en lo que hoy se conoce como México, el hombre de Tepexpan, así llamado por el lugar donde fue hallado su esqueleto fosilizado. Este hombre ya conocía las técnicas de recolección de plantas silvestre, entre las que destacaba un tipo de maíz de tallo corto y con granos flojos y floreados. La necesidad de proveerse de carne fresca en abundancia le obligaba a una indiscriminada cacería de cuanto animal se pusiera al alcance de sus armas, lo que provocó una sensible disminución en el número de los grandes animales que poblaban la tierra en aquella época. Afortunadamente, cuando el período glacial empezó a alejarse hacia el casquete polar y dejó al descubierto tierras antaño sumergidas, aparecieron nuevas especies de caza menor y de pesca, por lo cual aquellos hombres primitivos pudieron prestar especial atención a ésta última, sobre todo en las costas de lo que hoy conocemos como el Océano Pacífico.

Con el descubrimiento de la agricultura, el hombre perdió sus costumbres nómadas y estableció su residencia en los valles, cerca de los ríos, mares y lagos. Su mayor capacidad intelectual y de observación le permitieron mejorar, mediante el cultivo, los productos silvestres.

Y así, el hombre de Tehuacán, así llamado por haberse encontrado sus restos cerca de dicha población, y que habitaba México 6000 años antes de Cristo, logró obtener diferentes clases de chile y domesticar el maíz silvestre, a base de abonarlo con cenizas y excrementos, con lo cual obtuvo una planta más grande y con un grano más consistente. También cultivaron el maguey, los nopales y una gran variedad de raíces y frutos. En lo que se refiere al frijol, no sólo conocían esa planta, sino que, para facilitar su crecimiento, utilizaban las cañas de maíz como enredaderas.

Otomí

Hacia los 4000 años antes de Cristo, México sufrió la primera invasión de su territorio. Hordas salvajes, originarias del continente asiático y que habían llegado a Alaska procedentes de Siberia a través de lo que hoy es el estrecho de Bering, entraron al país precisamente por entre las dos cadenas montañosas que forman las sierras Madre Oriental y Occidental. Se trataba de cazadores - recolectores nómadas, que en la busca de mejores climas y medios de subsistencia llegaron hasta el valle de México. De rasgos mongólicos y pertenecientes a diferentes subtipos de la raza amarilla, los otomíes (tal era el nombre de dichas tribus) no conocían la agricultura y se alimentaban únicamente de frutos silvestres y de los animales que cazaban. Sin embargo, se les atribuye la invención del pulque, inspirada por un pequeño roedor al que veían rascar con sus uñas las pencas del maguey para sorber ávidamente el jugo que salía.

Nahoas

Mil años después se produce la segunda invasión del territorio mexicano. Otras tribus nómadas, los nahoas, penetraron a través de la faja de tierra comprendida entre el mar y la sierra Madre Occidental, y se establecieron tanto en tierra firme como en lagos y lagunas a lo largo de todo el territorio que hoy ocupan los estados de Sonora, Sinaloa, Nayarit, Jalisco y Michoacán. Dicho pueblo, a diferencia de los otomíes, estaba perfectamente organizado, siguiendo el modelo patriarcal de familia, y aunque eran diestros en la caza, también conocían la agricultura y el cultivo del maguey y la destilación del mezcal. Su alimentación incluía iguanas, miel silvestre, pinole, tunas, maíz, calabazas, frijoles y peces. Aprendieron a obtener la sal marina, que utilizaban para la salazón y conservación de la pesca, así como para la confección de unos panes especiales que constituían su principal mercancía de trueque con los pueblos del interior.

Descubrieron además el tallado de las piedras preciosas y el uso de algunos metales como el cobre y el oro. Todo ello, unido a su carácter pacífico y a un gran sentido humano, les ayudó a sentar las bases de una sociedad donde comer y beber dejó de ser una simple necesidad para convertirse en motivo de celebración y placer.

Mayas

Durante su peregrinar por el territorio mexicano, otomíes y nahoas confluyeron en el sur, donde se encontraron con un extraño pueblo que había emigrado desde las tierras circundantes al trópico de Cáncer: los mayas. Agricultores por excelencia, ya conocían el uso de la azada, la pala, las picas, las raspadoras, las azuelas y las cuchillas de arado. Su alimentación se basaba en el maíz y los frijoles, e incluía además vainilla, coco, nueces y cacao; contaban también con la caza de venados, jabalíes y liebres, así como de tórtolas, faisanes y muchas otras aves.

Para preparar la carne hacían un hoyo en la tierra, de un metro de profundidad por medio metro de diámetro; después de alisar bien sus paredes con barro, encendían en el fondo una fogata con leña seca y colocaban algunas piedras porosas encima. Transcurridas tres horas retiraban los rescoldos de la fogata, pero dejaban las piedras, con lo cual el hoyo quedaba convertido en un horno muy caliente. En ese momento tapizaban sus paredes con pencas de maguey y utilizaban sus puntas para envolver la carne que, ligeramente adobada, habían colocado sobre una parrilla. Finalmente, cubrían todo con una tapa de madera y ponían sobre ella más tierra y más leña para alimentar un fuego exterior. Al cabo de seis horas, apagaban el fuego, con lo cual la carne, después de ser salada, quedaba lista para llevarse a la mesa.

Como es natural, los mayas conocían también el pulque, pero gustaban más de una delicada bebida hecha a base de cacao y maíz. Era tanta la importancia que daban al cacao que utilizaban su grano como moneda para las transacciones comerciales.

El Imperio Maya alcanzó un esplendor inusitado y extendió su influencia hasta territorio centroamericano. Sin embargo, hacia el año 1400 de nuestra era desapareció por completo en situaciones que podríamos llamar extrañas y hasta misteriosas.

Aztecas

Mientras tanto, habían surgido nuevos pueblos a lo largo de la geografía mexicana, producto de la mezcla entre las tribus invasoras y los diversos clanes, castas, linajes y demás progenies que habitaban el país: los chichimecas, en las tierras que habían pertenecido a los otomíes; los toltecas, en la zona que perteneció a los nahoas; y los olmecas en las costas del Golfo de México. Pero fueron los chichimecas quienes, hacia el siglo X de nuestra era, y tras derrotar al Imperio Tolteca, lograron adueñarse de casi todo el territorio mexicano.

Precisamente en ésta época, un pueblo descendiente de los nahoas y que durante siglos había vivido aislado en la costa de Nayarit, inicia lo que sería el último gran movimiento migratorio antes de la Conquista. Los aztecas, llamados así por ser originarios de Aztlán, o mexicas, por adorar como principal deidad a México, emprendieron la marcha en dirección al Lago de Chapala y continuaron rumbo al Lago de Pátzcuaro para llegar finalmente, alrededor del año 1325 de nuestra era, al Lago de Texcoco. Aquí fundaron una ciudad a la que denominaron Tenochtitlán, en honor a su gran sacerdote Tenoch, que les había guiado exitosamente en su largo peregrinar.

Así se fue formando el México de hoy. Y ahora debes conocer con más detalles cuáles fueron las comidas típicas que estas culturas consolidadas en un país aportaron a la alimentación del mundo.

Las encontrarás en:
Productos mexicanos y su aportación a la gastronomía mundial
http://www.monografias.com/cgi-bin/jump.cgi?ID=162286

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Paloma Torres nos cuenta acerca de otras virtudes del perejil

¿Notas que tus proyectos profesionales y personales se han quedado estancados? 
¿Cuándo entras en tu casa sientes que el ambiente está cargado y que las energías negativas te rondan? 
Sin duda necesitas llevar a cabo un ritual que limpie tu hogar y atraiga la buena suerte. 

Prueba el que te presentamos a continuación: 
Para hacer este ritual de limpieza de tu hogar necesitas tener a tu disposición azúcar, canela en polvo (los dos elementos atraen la buena suerte), hojas de perejil, un vaso de cristal liso por cada habitación que tenga tu casa y agua natural embotellada sin gas. 
Escoge un martes al mediodía para limpiar tu casa de las malas energías y empieza por llenar los vasos con agua hasta la mitad. 
Agrégales la canela y el azúcar y coloca en cada uno un poco de perejil. 
Distribúyelos por todas las habitaciones de la casa y déjalos durante una semana. 
Si con el paso de los días te das cuenta de que el perejil se pone feo muy rápidamente (puede deberse a las malas energías) cámbialo enseguida. 
Al cabo de los siete días debes acabar el ritual tirando el agua y el perejil al wáter y lavando los vasos. 
Si quieres puedes repetirlo la semana siguiente, también en martes. 

El perejil se encarga de absorber las malas energías, así que si no existen en tu casa el perejil se conservará intacto durante toda la semana.

Más información: Limpia con perejil tu casa
Web oficial de Paloma Torres: http://www.velaspaloma.com/

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Salsa de ajo y perejil: sencilla pero sabrosa


Esta salsa, es adecuada para enriquecer el sabor de las distintas milanesas vegetarianas.

INGREDIENTES
1/2 taza de perejil picado
2 dientes de ajos picados
1/2 taza de galleta molida
2 cucharadas de aceite
1 cucharada de vinagre
sal, pimienta
caldo de verdura cantidad necesaria

PREPARACION
Se pone en un bol el perejil, los dientes de ajos, la galleta, el aceite y el vinagre.
Se mezcla todo y se condimenta a gusto.
Se le va agregando, de a poco, caldo hasta que la salsa tenga la consistencia de una crema espesa.

Fuente:http://www.solovegetales.com/

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COMPLEJO CULTURAL GALATRO